Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica

¿Qué es el CPRE?

La Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) es una técnica endoscópica que pretende la visualización endoscópico-radiológica de la vía biliar y pancreática con el fin de diagnosticar enfermedades de esta localización (vía biliar, pancreática, vesícula e hígado). Según las lesiones diagnosticadas, puede requerir en el mismo momento de la exploración actuación terapéutica sobre la zona.

¿Qué preparación es necesaria?

Ayunas de 8 horas. Supresión de medicación anticoagulante.

¿En qué consiste la CPRE?

La técnica se realiza con un endoscopio de características especiales (visión lateral y mayor calibre) que es introducido por vía oral con la ayuda de un abrebocas. Se recorre esófago, estómago y duodeno hasta visualizar el orificio papilar, que es donde desembocan el conducto biliar y habitualmente el pancreático. A través de la papila se introduce un catéter por el que se inyecta contraste que permite la visualización radiológica de ambos conductos. El hallazgo de determinadas patologías puede requerir la realización de una esfinterotomía endoscópica (corte de la papila) con la ayuda de corriente eléctrica (esfinterotomo), que amplía el orificio papilar permitiendo un mejor drenaje de la bilis o la extracción en el mismo acto de cálculos que se encuentren en la vía biliar. Además puede completarse la técnica con la toma de biopsias o material para estudio. Tambien cabe la posibilidad que pueda colocarse una prótesis biliar u otros métodos de drenaje, si los hallazgos durante la técnica así lo requiriesen.

Complicaciones CPRE

El promedio de complicaciones de la CPRE se sitúa entre el 6-10%. La tasa de complicaciones depende de la edad del paciente, las enfermedades asociadas., la terapéutica endoscópica realizada y el motivo por el cual se realiza la CPRE. La complicación más frecuente es la pancreatitis o inflamación del páncreas. Otras complicaciones pueden ser: la hemorragia, la infección, una reacción adversa a los fármacos sedantes o la perforación intestinal. La mayoría de estas complicaciones se tratan mediante tratamiento médico o quirúrgico, y pueden prolongar la estancia en el hospital.

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